PERCY GARCÍA
Naturaleza Idílica

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Percy Lenin García, artista formado en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, nos presenta su segunda muestra individual titulada “Naturaleza idílica” en el activo espacio cultural, Casa Fugaz en Callao Monumental.

La exhibición consta de 14 pinturas de gran y pequeño formato y 4 piezas escultóricas, obras cargadas de simbolismos y conexiones con la historia del arte. Las propuestas  pictóricas exploran la representación de la naturaleza asumidas como inmensos espacios donde aparecen personajes femeninos, unos que otros masculinos enmascarados o animalizados y quimeras, algunas haciendo referencia a temas bíblicos como el pecado o la expulsión del paraíso e incorporando restos arqueológicos prehispánicos y en otros,  aludiendo a íconos como las tres gracias. Lo cierto es que los paisajes son escenarios con una fuerte dosis teatral, rezago de cierto principio barroco, en el que el aporte plástico se vislumbra por el tratamiento del color, la soltura de la paleta, el juego de luces y la perspectiva atmosférica.   

Cada una de sus pinturas nos conectan por momentos con la moralidad de los escenarios construidos por Jheronimus Bosch, por otro lado, se asoman visos de representaciones exóticas de paisajes desarrollados bajo intereses científicos elaboradas por artistas viajeros del XIX y en otros momentos, mapas y pinturas que juegan entre cartografías y escenas imaginarias de la naturaleza que van más allá de las reglas, proporciones y formas compositivas, muchas veces mitológicas o fantásticas con presencias de seres surrealistas.

La inmensidad del espacio natural, agobiante, asumido por los artistas del período romántico, es una influencia que direcciona el trabajo de Percy García hacia lo sublime, una manera de asumir la naturaleza de manera inefable e incontenible, donde el ser femenino, privilegiado por su esencia misma y minimizada por el sistema social,  se siente entregada a una espiritualidad desbordada y armónica, presente desde el desnudo que, más allá de la sensualidad y el erotismo, se vuelve un estado de conciencia y necesidad por retornar a la naturaleza, como lo propuso Rousseau, y con ello, ahondar en la identidad desde la reconexión con los instintos.

Volver a pensar y sentir moviliza hacia una nueva educación o proceso de aprendizaje y sensibilidad y es el llamado del artista por plantearnos a cambiar el rumbo de una sociedad de principios modernistas, destructiva, contra el ser humano y la naturaleza misma. Las piezas escultóricas dinamizan esta idea de la transición del ser y la relatividad de la condición humana propia de estos tiempos. La muestra está inundada de una intensa espiritualidad que desde el arte, se vuelve múltiples en sus posibilidades representativas y reflexiones.

 

Juan Peralta Berríos

Curador y Crítico – Canal Museal